NO ES SÓLO UNA CUESTIÓN DE ACTITUD

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Desde tiempos inmemoriales las fuerzas políticas han sabido convocar a celebridades con media campaña hecha a través de su carrera artística, empresarial, periodística o deportiva.

Ya lo dijimos en
Para qué sirven las encuestas: para triunfar hay que estar en los medios...

Sin embargo, cuando la importancia estratégica y electoral pierde eficacia en la voz de un candidato que muchas veces resulta ser un mal vendedor de sí mismo, los asesores de imagen y sus consejos de cómo recortarse el bigote o sacarse la corbata pueden ser la solución a todos los problemas...

Fernando De la Rúa, el Sarmiento del siglo XXI, es el vivo ejemplo de lo que el marketing político ha podido instalar en el sillón de Rivadavia.

"Dicen que soy aburrido", así rezaba su spot poco antes de vencer a Eduardo Duhalde en las elecciones presidenciales de 1999.

Algunos se preguntaban si vender a un candidato enfatizando sus falencias era un método de promoción eficaz.
Otros, mas despiertos, sabían que el aburrimiento del ex mandatario no significaba el mayor de sus defectos...

A casi seis años del estallido social en Argentina, la historia parece un chiste: chupete se fue volando y el augurio de un exitoso 2001 se perdió envuelto en el corralito, la estafa hipotecaria y el famoso papelito de aquel discurso bizarro que nos mortificó por TV...

De cualquier manera (y aunque el tiempo, como a todo, también lo olvide) que lindo es dar buenas noticias...


©Ernesto Fucile | www.ErnestoFucile.com.ar

 
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