EL MALABARISTA

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He sido testigo de un hecho inédito en la historia del deporte, pero algo que con mucha suerte podrá formar parte de algún recuadro en las páginas de los matutinos:

El debut de El Malabarista, el nuevo crack del fútbol.

Sí, ocurrió en el caluroso e inolvidable miércoles pasado...
(lo recuerdo como si fuera hoy)

A pesar de que el equipo visitante se había puesto arriba en el marcador, el viejo estadio permanecía colmado en su totalidad y la hinchada no paraba de gritar y gritar. Tampoco faltaban razones; aquel jovencito que deslumbraba a los espectadores en el entretiempo haciendo piruetas con la pelota, haría su debut en el equipo local.

Sucedió entonces cuando la primera parte estaba al caer.

El Malabarista había comenzado repentinamente con el calentamiento a un costado del campo de juego.

Su pasado era incierto y sólo algunos pocos le conocían de verdad.
Decían que era de un lugar en donde comer todos los días era algo mas que una osadía.

Otros, simplemente se miraban escépticos como no creyendo lo que estaba por venir.

Al comenzar el segundo tiempo, el entrenador lo llamó y, cuasi en un gesto paternal, le agitó la espalda con la palma de su mano derecha. "Vamo", le dijo. "Entre y juegue, y si puede tire un caño".

Así, el pibe con la casaca número dieciséis en la espalda, pisó el verde césped del viejo estadio de madera, valiéndose de todo el potrero y de su talento endiablado para enamorar con gentileza a la hinchada visitante y local.

Si, aún lo recuerdo...

Fue en un quiebre de cintura, cuando al recibir la pelota de espaldas a su marcador, el muchachito realizó un amago, propinándole un túnel de aquellos al infortunado centrocampista rival, al tiempo que los aplausos y el "Óoooole" de la popular descendía desde las gradas como una eredadera de pasión y algarabía.

¿La crónica del partido? 0-1 en favor del equipo visitante, aunque esto es apenas una anécdota y nada mas...

Tres décadas después, cuando muchos se sientan en bares a profesar solapadamente sobre los mejores jugadores del fútbol actual (apenas un delicado éxito de verano), sonrío con ironía y no puedo alejar un sentimiento de nostalgia y simpatía por aquel malabarista de cabello negro ensortijado; el inigualable, quien como él ya no habrá, y al que los mas íntimos y con sencillez han sabido apodar Pelusa...

El pibe Maradona: el último crack del fútbol mundial...


©Ernesto Fucile | www.ErnestoFucile.com.ar

 
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